Como siempre hago me toca despedir el año. De este año 2012 hay mucho que decir , mucho que contar y mucho que aprender. Ha sido un año con sus cosas buenas y sus cosas malas. Bueno, eso como todos, ¿no? Mis aciertos, mis errores. Supongo que al fin y al cabo todos esos errores son los que me hace aprender. De hecho este año he aprendido muchas cosas. Me he dado cuenta de que se evita sufrimiento si solo te preocupas de las personas que de verdad te quieren, que más vale tener dos amigos de verdad que tener 200, pero no de los de verdad. He comprobado por mí misma que conocidos hay muchos, pero amigos de verdad, ni cuatro. Por eso, a partir de ahora, mi gran propósito para Año Nuevo (ente otros muchos propósitos) va a ser demostrarles a esa gente que me quiere que yo también les quiero y mucho.
Ha sido un año en el que ha entrado gente nueva en mi vida. Eso no me ha hecho olvidar -ni mucho menos- a las personas que ya estaban en ella. Un año lleno de momentos, momentos buenos, estupendos, momentos no tan buenos, pero que no cambiaría por nada. Por esto y por muchas otras cosas más, puedo afirmar que el 2012 ha sido un buen año para mí.
Y del 2013... Un año lleno de buenos propósitos. Solo tengo que decir que espero que sea otro buen año, eso sí, que me haga aprender alguna que otra lección, pero que no se pase, y que espero pasarlo junto a mi gente.
Solo me queda desearos a todos un feliz año Nuevo 2013, que disfrutéis mucho y que aprendáis a sacarle provecho a los errores.

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